Pollo en Salsa a la Miel

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  • "Pollo en Salsa a la Miel"

    Pollo en Salsa a la MielReceta para hacer un pollo en salsa a la miel, un plato verdaderamente sabroso y que resulta muy apetitoso por su olor. Si te gusta la miel y quieres probar a hacer un pollo en salsa diferente, esta opción seguro que te resulta de lo más interesante.
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    Receta de Pollo en Salsa a la Miel

    Este pollo en salsa a la miel es una receta realmente imprescindible en nuestro recetario personal, ya que la combinación de los sabores de sus ingredientes conforman un plato muy sabroso y apetitoso. Os detallamos su preparación paso a paso.




    Ingredientes de Pollo en Salsa a la Miel:

    - Un par de pechugas de pollo
    - 4 o 5 patatas pequeñas
    - 200 gramos de miel
    - 75 ml de aceite de oliva virgen
    - 50 ml de salsa de soja
    - Tomillo
    - Romero
    - Sal
    - Pimienta negra molida





    Preparación de Pollo en Salsa a la Miel:

    Para hacer esta receta de pollo en salsa a la miel vamos a emplear unas buenas pechugas de pollo, pero podemos sustituirlas por un pollo entero o unos muslos, lo que a cada uno le venga bien preparar. La ventaja de las pechugas es que son ideales para que coman los más pequeños de la casa, ya que al no tener huesos y poder filetearse son perfectas para que se las coman mejor, pero si haces el plato y no van a comerlo los niños, un pollo troceado queda perfecto también cocinado de esta forma.

    Antes de nada vamos a quitarle los restos a las pechugas, por si tienen trozos de grasa o huesos, y después las vamos a lavar bien y filetearlas al gusto, aunque os recomendamos que lo hagáis en filetes no demasiado finos, para que queden jugosos. Otra opción es comprar ya las pechugas fileteadas, sobre todo si no tienes mucha práctica fileteando las mismas. Al acabar de hacer este paso vamos a salpimentarlas por ambos lados y las reservamos para más adelante.

    Esta receta la vamos a acompañar de unas patatas cocidas, así que tenemos que lavarlas y ponerlas a cocer en una cacerola con abundante agua, hasta que las tengamos bien blanditas, entonces las dejamos escurrir y enfriar, para servirlas como guarnición una vez tengamos el pollo con su salsa ya listo. Lo mejor es emplear unas patatas de tamaño pequeño, para que se cuezan más rápidamente, además son perfectas para servirlas después en el plato junto al pollo. Si prefieres puedes servir unas patatas fritas si lo prefieres en lugar de las patatas cocidas.

    Pasando a preparar la salsa con la que maceraremos el pollo, vamos a echar en un recipiente de buen tamaño el aceite de oliva virgen, la miel, la salsa de soja y tomillo y romero al gusto. Removemos bien para mezclar todos los ingredientes y con esta mezcla cubriremos bien los filetes de pollo, que colocaremos en un recipiente plano. Dejaremos macerar el pollo sobre una hora más o menos, tiempo suficiente para que la carne se impregne de todos los sabores y quede jugosa cuando la cocinemos.

    Y cuando vayamos a preparar ya el plato para servirlo vamos a echar un chorreón de aceite de oliva virgen en una sartén de buen tamaño y cuando esté bien caliente comenzamos a pasar los filetes de pollo, que escurriremos previamente del macerado. Dejaremos los filetes bien doraditos por ambos lados, con cuidado de no quemarlos, ya que no van a necesitar mucho tiempo de plancha para estar bien hechos, y buscamos que nos queden jugosos por dentro.

    Cuando tengamos los filetes en su punto, vertemos todo el marinado en la sartén, agregamos las patatas cocidas, peladas y troceadas, y mantenemos a fuego suave unos minutos, para que la salsa espese un poco y las patatas tomen bien su sabor. Corregimos el punto de sal de la salsa y si hiciera falta podemos añadir un poco más de miel o agua en caso que necesitemos espesarla más o menos. Ya sólo nos quedaría servir este estupendo plato de pollo en salsa a la miel bien caliente y disfrutar de todo su sabor, ya verás cómo es un éxito entre tus comensales.





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